Hace justamente 12 años Larry Page y Sergey Brin cantaban a la esplendorosa juventud y a la belleza de la inmediated mientras daban a luz a su buscador GOOLeador. La red tenía un potencial infinito y de muy rápida evolución. Ahora ambos dos apoyan al fascismo internauta excluyendo de la neutralidad de la red los dos bocados inmediatamente pendientes y ahora en pleno desarrollo; contenidos 3D e Internet Móvil.
También al comienzo de este siglo la juventud española veía el futuro con alegría. Evolucionaban en la época de más prosperidad de nuestra Historia gracias entre otros a las nuevas y mas accesibles tencnologías de la información, frutos ineludibles entre otros de los Ingenieros Informáticos. Aquellos CD's de alto coste del siglo anterior se transformaron y en tan solo un clic a un acceso inmediato a Spotify, los pesados libros los reeleen en Amzazon previo a su adquisición y quedan con sus colegas por Twenty. Hasta hace bien poco, eran la generación más poderosa que había alumbrado el sol a la zaga de Larry y Sergey pero sin Standford.
De pronto, todo se fue al carajo. Se transformaron en la generación descorazonada.
España se enfrenta a una rebaja en la calificación de la deuda externa. Se jorobó la fiesta ya que como dice el refrán a buena fiesta mala nueva. La recesión dejó a la tercera parte de los jóvenes parados.
Pasó la etapa en la que desmentía la quiebra, ya da igual. Ni por asomo estaríamos a la par que Grecia o Portugal.
Tras la batalla de Cannas, Anibal decidió no marchar a Roma, no arriesgó en su momento y esto le llevo al traste. Uno de los ejes de accion de cara a mejorar el porvenir tecnológico pasaba en épocas de bonanza por aumentar el I+D+i, de esta forma rentendríamos capital humano para investigar, desarrollar e innovar, en definitiva competir ya inmersos en la globalización. Aunque a ritmo de cangrejo nos acercabamos a un posible Sillicon Valley español la reduccion del presupuesto en el 2010 de mas de un 3%, nos hizo arrancar como caballos y parar como borricos.
Cuando vienen mal dadas y la previsión es escasa, lo facil es recortar de donde siempre, en esto tampoco innovamos. Sillicon Valley nació al amparo de la Universidad de Standford, al igual que Standord se retroalimenta de las startup de Sillicon Valley. Un simple guiño de por donde no recortar...
¿Empezamos por ahi?