lunes, 2 de enero de 2012
BigData
Volvamos a lo secretos, otro par de debates; la muerte de JFK y la del mismo Hitler, ambas plagadas de dudas, de sombras de medias verdades -las peores-. Una pena que aquellos que estuvieron allí, en los últimos instantes de ambos, no tuvieran un Samsumg Galaxy 2 a pleno rendimiento, con todos sus pixels de definición y sus tropecientos bytes de almacenamiento de vídeo en HD. En un simple instante se esclarecerían todas esas dudas basadas siempre en lo mismo; en fallos en los registros de datos, en sus relaciones y finalmente en su posterior gestión.
Cualquier ingeniero de sistemas de cualquier país de hoy en día conoce la envergadura del volumen de los datos de Internet y el carácter de su problemática. Casi tres quintillones de bytes resultan complejos de almacenar, de asegurar, de acceder a ellos en cualquier lugar e instante pero el mayor de los problemas de esos datos es su gestión, en la capacidad que tenemos de aplicarles un razonamiento intrínsecamente humano, un raciocinio automatizado ya que de sobra sabemos que ningún cerebro puede gestionarlos.
El esfuerzo de esta década irá por ahí, aplicaciones que sean capaces de sacarle "chicha" razonada y razonable a todos los zettabytes, que se ejecuten en paralelo porque no hay otra manera y que se publiciten a millones de personas en menos de lo que canta un gallo.
No vaya a ser que paseando por la calle capturemos de reobote y on-line el próximo acontecimiento histórico de este siglo y no seamos capaces de revelarlo como dios manda, incapaces de discernir entre la ingente cantidad de datos de menor transcendencia que se mueven por ahí.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Escuel@
A la edad de 12 años el director de la escuela donde estudiaba el ya fallecido Jobs, reunió a sus padres adoptivos para indicarles que el rendimiento de Steve dejaba mucho que desear. Su padre, consciente de la capacidad de su hijo no tardó en replicarle lo siguiente;
- El problema es suyo, especialmente de los profesores, no saben motivarle.
Para aquellos que tenéis hijos de esta edad, no os recomiendo soltarle a vuestro tutor algo parecido, hay muy pocos Jobs.
Lo que si es lamentable es que en pleno s.XXI lleven a lomos nuestros estudiantes 20 Kg de peso cuando realmente en una tableta cabe mayor información que en todas las aulas juntas de estudio de sus respectivas escuelas.
Menos peso y mas motivación. Un documental en 3D de faraones podría ahorrar un montón de horas de esfuerzo de profesores y padres detrás del vástago que destroza a golpes de ratón el Backyard Monster del tuenti.
Trabajar en la red, almacenando los trabajos en la nube, supondría una mayor eficacia en su tiempo y en la de los profesores. De igual forma que con su blackberry mezcla ocio y trabajo la Nintendo 3DSi de su hijo le permite practicar por pocos euros mejorar sus conocimientos de química con una tabla periódica en 3D, revisar en google maps toda la geografía en alta definición o realizar un trabajo documental de altísima calidad si prácticamente escribir una palabra.
Los tiempos han cambiado, el método de estudio que utilizamos nosotros en su día ya no vale, podemos mejorarlo y de paso las espaldas de nuestros chavales nos lo agradecerán.
